A JAVIER
RUIZ TABOADA
Con cien ironías
por folio
No rompe las
ondas, las llena,
tergiversando el sentido de la prosa,
que fluye, que
acaricia, que versa.
Como un vil
encantador de serpientes o doblador de cucharas de aire decimonónico, pretende regalar
una sonrisa y poner seriedad, o un punto de inflexión, o sin otra razón, que su
propia reflexión, lo que sin razón o porque le llama la atención, algo de este
mundo repleto de ufanos, igual ensalza a menganos que se ríe de veganos, sabedor
de que la mejor cura a las desdichas de los mundanos es una sonrisa perversa, con
esta intención escribe y recita su reverso al que si no pone moraleja la
audiencia no aleja.
Un reverso
maleable que torna permeable las desgracias, una ductilidad perversa de maestro
que engrandece la palabra, de un artista sin espejo, que si es necesaria la
rima pone conejo donde debería decir pendejo, porque ofender no entra en sus
dichos, aunque esté hablando de los bichos que pululan por España,
sinvergüenzas de toda calaña, a los que pocas veces hace mención, para engañar
a su corazón, “para eso ya están los demás”, yo trato de alegrar el alma, esa
parece ser su campaña.
Y para ir
terminando, no puedo hacerlo de otra manera, que alabando al personaje, aunque
a Él, ni le guste, ni lo necesite, ni lo quiera, aunque es justo que
reconozcamos que si bien todos somos humanos, La ironía de este sujeto, o el
colmo o como queramos llamarlo, es cómo se gana el pan, intentando poner
seriedad en una jaula de grillos de sabios del balón, algo osado sin duda,
sobre todo por quien asegura, no conocer ni las medidas, ni la historia o sin
saber lo que detrás de la pelotita cuesta correr, o de no haber probado las
mieles del éxito de tan afamado deporte, recreándose en cuestiones más
filosóficas, como el corte de mangas, los latiguillos o lo reproches, al césped, al trencilla o a los postes, o poniendo
una sonrisa entre los serios de la economía, o engañando al presente con aires
de otro tiempo, más cercanas a canciones de piratas o rimas del gran sevillano,
al que si ahora cogemos de la mano y con gran respeto parodiamos.
¿Qué es ironía?,
¿y tú me lo preguntas?,
ironía eres. ………….. Taboada.
M Cobos Lechón.
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